Primera Hora
viernes, 7 de octubre de 2005

Rehúsan revelar el protocolo del FBI

Muerte de Filiberto Ojeda Ríos
 
Oscar J. Serrano  PRIMERA HORA

El Departamento de Justicia federal rehusó precisar qué política suya requería que el operativo para arrestar al fugitivo Filiberto Ojeda Ríos se detuviera una vez hubiera un agente herido y lo hizo durante una conversación en la que uno de sus portavoces dijo que tal política sería "impráctica".

"No puedo pensar en una política que fuera tan específica... sería impráctica", dijo el portavoz Paul Bresson durante un intercambio registrado el miércoles después de que PRIMERA HORA intentara, durante varios días y por distintas fuentes, localizar el texto del protocolo al que aludió el jefe del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico, Luis Fraticelli, para explicar su proceder durante el arresto de Ojeda Ríos.

Cuando este diario le ofreció a Bresson la oportunidad de verificar si existía tal política, el oficial de información dijo que no lo haría y que la posición del departamento iba a ser que no iban a dar detalles. Al recordársele que ya había indicado que no conocía de política alguna que aplicara en una situación de agente herido en medio de un operativo para diligenciar una orden, entonces reclamó que lo conversado quedara fuera de récord.

A manera de ejemplo, este diario le dijo que ya tenía copia de la política del departamento sobre el uso de la fuerza letal y que quería saber si algo similar existía para cuando un agente es herido en medio de un operativo. "Hay una política sobre la fuerza letal, ¿tú ves algo ahí que diga que hay que suspender el operativo?", preguntó. "No", se le contestó, a lo que ripostó: "Bueno, no creo que vayas a encontrarla".

Toda la evidencia circunstancial, y lo que se conoce hasta ahora de la pericial, apunta a que el FBI dejó que Ojeda Ríos se desangrara después de que lo habían herido mortalmente con un disparo certero.

La razón oficial para esto es la existencia de un protocolo que supuestamente obliga a detener la operación y pedir instrucciones a Washington una vez hay un agente herido.

Copia de esta directriz es la que este diario solicitó a Justicia después de verificar en las páginas cibernéticas de Justicia y el FBI. Sobre ese procedimiento no se hace alusión en los informes disponibles sobre los incidentes de Waco y Ruby Ridge (durante los que la intervención del FBI con sospechosos o fugitivos desembocó también en muertes). Tampoco hay artículos sobre esta directriz en las ediciones del Law Enforcement Bulletin del FBI desde 1989 al presente.

Además, este diario consultó con ex oficiales del FBI que tampoco recordaban la existencia de un protocolo que se activara cuando un agente es herido en medio de un operativo. Sí dijeron que operativos como éste conllevan el establecimiento de un centro de crisis en Washington desde donde los acontecimientos se siguen rigurosamente y se toman decisiones.

"Por protocolo del FBI una vez haya un agente herido tengo que notificar a mis superiores en Washingon D.C. y ellos determinaron en ese momento que el FBI no iba a penetrar en la casa, que íbamos a reagruparnos, y tomar el próximo paso de acción", dijo Fraticelli el sábado 24 de septiembre en lo que fueron sus primeras expresiones sobre el operativo iniciado más de 24 horas antes.

"Si está herido, y si nosotros podemos darle la ayuda, se la damos, pero en una situación que no sabemos si penetrar la residencia nos va a afectar... la prioridad en una situación así es salvaguardar la vida del agente", dijo en otro momento.