El Nuevo Dia
Sábado, 24 de septiembre de 2005

Incierto el paradero de la esposa

Por Gladys Nieves y Cynthia López
elpais@elnuevodia.com

MAYAGÜEZ - Como “un Cerro Maravilla de los tiempos modernos”, describió ayer una mujer el operativo federal en que la esposa de Filiberto Ojeda Ríos y un agente del FBI resultaron heridos de bala.

Sandy Borrás fue una de varias decenas de manifestantes que se congregaron frente al Centro Médico de Mayagüez en espera de noticias sobre Elma Beatriz Rosado Barbosa, en momentos en que se creía que la esposa de Ojeda Ríos, herida durante la acción policial, había sido llevada allí para recibir ayuda médica.

“Lo que hay es una incertidumbre. Repudiamos la forma en que se llevó a cabo esto, es un Cerro Maravilla de los tiempos modernos”, expresó Borrás con la voz entrecortada.

Un contingente de policías estatales estableció un perímetro frente al Centro Médico mayagüezano para impedir la entrada del público poco después de que llegó en ambulancia un agente federal que participó del operativo en la casa del prófugo Ojeda Ríos.

Los policías desalojaron al público del área de emergencia del Centro Médico.

“Decidimos venir aquí, ya que la esposa de don Filiberto Ojeda está herida en el Centro Médico y venimos a apoyarla y decirle que estamos con ellos y no los vamos a dejar solos y que vamos hasta las últimas consecuencias”, afirmó Mariseli Maldonado, quien agitaba una bandera de Puerto Rico en plena carretera número 2, mientras conductores hacían sonar las bocinas de sus autos en señal de solidaridad.

Sin embargo, el médico Víctor Rodríguez, a cargo de la sala de emergencias del Centro Médico ayer, informó que sólo recibieron a una persona del operativo, a las 5:05 p.m., presuntamente un agente del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) con una perforación de bala en el estómago.

El galeno indicó que, debido a la gravedad de la herida, el agente fue trasladado en ambulancia aérea al Centro Médico de Río Piedras.

“No puedo ofrecer más detalles”, indicó Rodríguez.

En Río Piedras, unos seis oficiales de vigilancia del Centro Médico y personal de emergencias médicas recibieron al agente herido a las 6:50 p.m.

Un oficial, que vestía camisa verde, pantalones de camuflaje y botas negras lo acompañó en la ambulancia, que fue escoltada por otros dos agentes en dos camionetas.

Tras ser estabilizado, el agente herido fue sometido a una cirugía, supo El Nuevo Día.

Hora y media después arribaron al lugar cinco patrullas de la Policía, 10 agentes y una escuadra de la Unidad de Operaciones Tácticas, que contaba con otros 12 policías.

La alta concentración de efectivos de la Uniformada atrajo a algunos curiosos al área de sala de emergencias.

Según el comandante de área de San Juan, Leovigildo Vázquez, los agentes fueron movilizados ante el rumor de que simpatizantes de Ojeda Ríos habían sido convocados a reunirse en el lugar.

Pero a la instalación hospitalaria sólo llegó un pequeño grupo de independentistas, entre éstos, Luis Nieves Falcón - un reconocido abogado que ha luchado por la excarcelación de los presos políticos puertorriqueños - José Martí Nieves, Rita Zengotita y Víctor Sánchez.

“Llegamos aquí preocupados por la situación de la compañera (Rosado Barbosa)”, afirmó Zengotita.

“Queremos hacer constar nuestro apoyo a ella”, agregó.

Al cierre de esta edición aún se desconocía el paradero de Rosado Barbosa.

Una mujer, del grupo que se apostó frente al Centro Médico de Mayagüez y residente en San Germán, aseguró que la esposa de Ojeda Ríos fue llevada originalmente al hospital La Concepción en San Germán y luego al cuartel general de la Policía en Hato Rey, donde había una ambulancia para trasladarla a un hospital del área metropolitana.

Posteriormente, el grupo se trasladó a Hormigueros para unirse a otros manifestantes congregados frente al edificio Casablanca.

“Filiberto Ojeda representa la nación puertorriqueña y, dada las acciones de los federales, qué puedo hacer yo sino estar aquí”, indicó Gustavo Casalduc, de Camuy.

El doctor José Ríos, primo de Ojeda, dijo que el FBI “escogió el peor día para matarlo”.

“El era un héroe de la patria, ahora es un mártir”, sentenció.