El Comercio (Peru)
25 de junio de 2001

El hombre más poderoso y corrupto de la historia del Perú

                     Vladimiro Montesinos, brazo derecho del depuesto jefe de Estado Alberto Fujimori, y considerado
                     el hombre más corrupto y que más poder ha tenido en la historia de Perú, está acusado en este país
                     de narcotráfico, enriquecimiento ilícito, torturas y asesinato, entre otros delitos.

                     Prófugo de la Justicia peruana y en paradero desconocido desde hace ocho meses, Montesinos
                     fue detenido la noche del pasado sábado n Caracas, según anunció hoy el presidente
                     venezolano, Hugo Chávez.

                     El descubrimiento de los delitos de Montesinos y su huida provocó la caída de Fujimori como
                     presidente y su fuga a Japón, además de la detención de los principales mandos de las Fuerzas
                     Armadas, considerados sus cómplices.

                     Nacido el 20 de mayo de 1945 en la ciudad peruana de Arequipa, Montesinos optó por la carrera
                     militar y llegó al grado de capitán el Ejercito, arma de la que fue expulsado con deshonor en 1977.

                     Ya fuera del Ejército y tras estudiar Derecho, se especializó en poo tiempo en defender como
                     abogado a algunos de los más famosos narcotraficantes peruanos y colombianos.

                     Cuando Alberto Fujimori ganó las elecciones de 1990, eligió a Montesinos como su principal
                     asesor en materia de seguridad del Estado y le encargó la dirección en la sombra del Servicio de
                     Inteligencia Nacional (SIN).

                     Desde esa posición, Montesinos se hizo con el control absoluto del Estado, con el beneplácito de
                     Fujimori como presidente de la República y apoyado por las Fuerzas Armadas, lo que le permitió
                     amasar una fortuna, fruto de diferetes actividades ilegales, que podría superar los 500 millones
                     de dólares, según las investigaciones en curso.

                     Montesinos construyó el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), una enorme red de información
                     que permitió al Gobierno de Fujimori infiltrarse en la banda terrorista Sendero Luminoso y
                     derrotarla, pero también espiar la vida privada de políticos, empresarios, militares y otras
                     personalidades.

                     Desde 1990 hasta septiembre de 2000, y aunque sin ocupar ningún cargo oficial en el Gobierno,
                     Montesinos dirigió los Servicios secretos, ejerciendo un auténtico poder en la sombra.

                     Apodado el "Doctor" y el "Rasputín" del fujimorismo, la oposición lo relacionó siempre con
                     diversas violaciones de los derechos humanos, entre ellas la matanza de Barrios Altos, en
                     noviembre de 1991; la matanza de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad de La
                     Cantuta, en julio de 1992; la tortura y posterior asesinato de la agente del Servicio de inteligencia
                     Mariela Barreto, en 1996; y la tortura de la ex agente Leonor La Rosa, en 1997.

                     El 14 de septiembre de 2000 se difundió un vídeo en el que se veía a Montesinos entregando
                     dinero al diputado de la oposición Aberto Kouri, en la sede del Servicio de Inteligencia Nacional
                     SIN), supuestamente para que el parlamentario aceptase pasarse a las filas del partido en el
                     Gobierno.

                     La revelación del soborno desató un gran escándalo político y forzó a Fujimri a renunciar de
                     hecho a la Presidencia, a convocar elecciones en las que no participará y a desactivar el Servicio
                     de Inteligencia Nacional (SIN).

                     El 24 de septiembre Montesinos huyó a Panamá y regresó inesperadamente a Perú el 23 de
                     octubre, permaneciendo desde entonces en paradero desconocido.

                     El 25 de octubre, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Conadeh), organismo que
                     agrupa a más de 30 grupos defensores de los erechos humanos en Perú, denunció a Montesinos
                     por los delitos de genocidio, tortura, terrorismo, lesiones graves y homicidio calificado.

                     El 2 de noviembre las autoridades de Suiza informaron de la existencia de varias cuentas
                     bancarias de Montesinos en ese país con 48 millones de dólares depositados en ellas y le
                     acusaron de "lavado de dinero".

                     Como consecuencia, el Gobierno peruano abrió una investigación y eignó al abogado José Ugaz
                     procurador especial encargado del caso.

                     El día 6 de noviembre la justicia peruana ordenó el arresto de Montesinos y el embargo preventivo
                     de sus bienes; y tres días después Fujimori reveló la existencia de otras cuentas bancarias de su
                     ex asesor en la isla caribeña de Gran Caymán, en Montevideo (Uruguay) y en Nueva York
                     (Estados Unidos).

                     Montesinos está acusado de corrupción de funcionarios, "lavado" de dinero procedente del
                     narcotráfico, tráfico de influencias, efraudación tributaria, tortura, asesinato y enriquecimiento
                     ilegal.

                     El "hombre fuerte" del régimen de Fujimori espió a todas las personas importantes e influyentes
                     del país y con esa información sometió bajo su poder a jefes militares y policiales, políticos,
                     jueces, fiscales, abogados, funcionarios públicos, ministros, empresarios y periodistas, mediante
                     la extorsión o el sobono.

                     Además, se encargó directamente de ejecutar y grabar en vídeo sos actos de soborno, y fueron
                     precisamente esas imágenes las que le traicionaron y acabaron con su poder y,
                     consecuentemente, con el réimen de Fujimori, actualmente refugiado en Japón al amparo de su
                     nacionalidad nipona.

                     Montesinos está casado con María Trinidad Becerra, con quien tiene dos hijas, Silvana y
                     Samantha, y tenía una amante, Jaqueline Beltran, quien está encarcelada y procesada como
                     cómplice de sus delitos.