El Nuevo Herald
Jul. 31, 2004

Nicaragua destruye 333 misiles Sam-7

Associated Press
MANAGUA

Funcionarios del Departamento de Estado observaron ayer la destrucción de un segundo lote de 333 misiles Sam-7 realizada por el gobierno de Nicaragua.

Uno de los observadores del Departamento de Estado, Richard Kid, negó ante los periodistas que su gobierno presione al de Nicaragua para que destruya los misiles.

''Presión no es la palabra adecuada, trabajamos con el gobierno de Nicaragua apoyándolo en las decisiones que su gobierno hace'', dijo.

Agregó que su país ``agradece el liderazgo que Nicaragua ha demostrado en esta decisión''.

Los cohetes fueron destruidos en El Papalonal, a unos 50 kilómetros al occidente de esta capital con la presencia también de agregados militares de Honduras, Guatemala y El Salvador.

El secretario general del Sistema de Integración Centroamericana, Oscar Santamaría, que estuvo en el acto dijo que ``Nicaragua ha demostrado su voluntad de generar confianza en la región''.

El ejército informó en un comunicado que los cohetes fueron destruidos ``en cumplimiento del Programa de limitación y Control de Armas de Centroamérica para alcanzar el balance razonable de fuerzas y fomentar la estabilidad, confianza mutua y transparencia en la región''.

En mayo pasado fueron destruidos otros 333 cohetes en el mismo concepto.

Los artefactos, unos 2,000, fueron suministrados por la extinta Unión Soviética durante el régimen sandinista de los 80.

Desde las voladuras de las torres gemelas de Nueva York y el desvío de 3,000 fusiles AK-47 del ejército de Nicaragua a las guerrillas derechistas de Colombia, Estados Unidos ha manifestado la necesidad de destruir los misiles, pues teme caigan en manos de terroristas.