From: Ciudadanodesegunda@Cubaquesufre.com.cu
To: Fidel_Castro@Cubaqueoprime.com.cu
Sent: Jueves, 28 de Julio de 2005
Subject: "Un 26 a puertas cerradas"
 
Comandante:
 
No se preocupe mucho por lo que la Mafia de Miami anda diciendo de la celebración del último 26 de Julio a puertas cerradas. Todo nuestro
sacrificado pueblo trabajador sabe que después de su caída en Santa Clara, hay que facilitarle caminar hasta la tribuna. Esa decisión no fue
por miedo a una manifestación contrarrevolucionaria, lo que no sabe la gusanera es fue básicamente tomada por problemas del "alma"... ¡del
almanaque!
 
Por acá fuera se dice que Ud. escuchó el consejo de un asesor rumano, que le había relatado como el dictador de Rumania, Nicolás Chauchescu,
había insistido en hacer un acto de masas en una situación comprometida, como la que tenemos en Cuba, cuando desde el público a alguien se le
ocurrió gritarle ¡asesino! y ahí mismo se había formado el acabose que terminó en el fusilamiento del dictador. Eso nunca nos pasará con Ud.,
claro.
 
Me gustaron mucho los insultos que profirió contra los disidentes, sobre todo lo de la Asamblea para promover la sociedad civil de Cuba. Sin
embargo, creo que se equivocó de fecha (¿fue un error de quien le escribió el discurso?); dijo que se había celebrado el 30 de Mayo (y
salió en Granma 30 de Mayo) pero todos sabemos que la fecha coincide con la manera como esa Asamblea cayó en todo el partido ¡como un 20 de Mayo!
 
Muchos dicen en que hay algo que no cuadra. Todo porque Ud. dijo inicialmente que el primer semestre había sido “particularmente
complicado”, por causa de la sequía, los problemas con las plantas eléctricas y las líneas de transmisión, e inmediatamente dijo que el
país había crecido más de un 7%. Lo que ellos no saben es que en ese mismo periodo el peso cubano se valorizó (!claro que no fue
artificialmente!) casi un 10% frente al dólar, lo que significa en realidad una contracción económica de un 3% negativo.
 
Otra cosa que me gustó mucho fue el tipo de discurso (en dos partes) que hizo. Esta vez comenzó leyendo, para no equivocarse, y después comenzó a
improvisar, como en el programa tan esperado de ¡Aló Dictador!, suspendido después del ciclón, donde todos nos quedamos fascinados con
la cantidá de carne'puerco y electricidad que tendremos el año próximo. Se habló del chocolatín (que era para ser dado ahora) pero que en
realidad será repartirlo en 2006; se habló de ollas, hornillas y ventiladores; se relató la instalación de las fábricas de ‘enderezar
plátanos’ que se ejecutan, así como de la locura que hay en el partido para ver se hace con tanta comida y electricidad sobrante en año que
viene.
 
Me extrañó que no se dijera nada del papel de inodoro y la paste'dientes, que probablemente se deje pa'lotro quinquenio, porque la
abundancia no puede ser tanta, como el exceso de casas pa'las gentes que viven confortablemente en albergues con techos de zinc, iguales a los
que el viento no se llevó en las salas de video de Niquero.
 
Me gustaron mucho los diez o doce cubanos asistentes al acto del 26 a puertas cerradas, que se les ocurrió llevar banderas cubanas (y del 26)
desde sus casas, para agitarlas dentro del teatro mientras otros lo aplaudían. Lo único extraño era que todas las banderas eran igualitas,
del mismo tamaño y de la misma tela. Yo me quedé preocupado porque alguien pudiera pensar que fueron repartidas a la entrada para dar aires
de naturalidad.
 
Ahora Comandante, no salga pa'la calle en estos días, porque se riega por ahí que no es lo mismo "Ud. amenazar con meter presos a los
opositores y hablar ante un pueblo enardecido del futuro luminoso a puertas cerradas " que "hablar de opositores luminosos y enardecidos,
que en el futuro amenazan meterlo preso a Ud. a puertas cerradas"
 
Su víctima.
Ciudadano de Segunda.