El Nuevo Herald
September 14, 1998
 
Radiografía del despeje: hacia los laboratorios de paz

 --De la redacción de El Tiempo

 Bogotá -- Para las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
 (FARC), los cinco municipios de la zona de distensión de 42,000
 kilómetros tiene gran importancia estratégica y simbólica. El gobierno
 aprovechará el despeje para llevar inversiones y propiciar el desarrollo
 social y económico y acabar con los cultivos ilícitos.

 A más tardar el 7 de noviembre, y durante un término inicial de 90 días,
 comenzará el más audaz de los procedimientos para dar inicio a las
 conversaciones de paz entre el gobierno y las FARC.

 La zona de distensión --despeje o laboratorio de paz son los otros
 nombres-- abarcará 42 mil kilómetros cuadrados de los municipios de
 San Vicente del Caguán (Caquetá), Uribe, Vistahermosa, Mesetas y
 Macarena (Meta). La zona se extiende desde el Páramo de Sumapaz,
 casi en las goteras del Distrito Capital, hasta los llanos del Yarí y las
 impenetrables selvas del Caguán. Allí viven casi 100,000 personas, en su
 mayoría provenientes de otras partes del país que se vieron forzadas a
 colonizar estas remotas tierras por causa de violencias pasadas en sus
 regiones de origen.

 Las FARC nacieron hace 35 años en Marquetalia (Tolima), pero se
 asentaron posteriormente en Uribe (Meta), por la presión militar.
 Actualmente, el Secretariado de las FARC está en algún punto de los
 llanos del Yarí o el Caguán. Su auge en esta zona se debió
 principalmente, al abandono estatal, a los cultivos ilícitos. Su proselitismo
 encontró terreno abonado en algunos sectores de la población cuyas
 únicas alternativas son o ingresar a las filas de la subversión o dedicarse a
 la economía de la droga.

 Otros sectores de la población, asentados hace ya más de 50 años y
 dedicados a negocios lícitos como la ganadería, la agricultura o el
 comercio quedaron atrapados en medio del fuego cruzado y sólo
 esperan que el laboratorio de paz sea la oportunidad para lograr el
 desarrollo social y económico y dejar atrás la etapa de la violencia y el
 narcotráfico.

 Para los militares, el repliegue de sus tropas de esta zona implica un
 retroceso en sus avances en la lucha contra los cultivos ilícitos y en la
 recuperación de territorio a la guerrilla que comenzó en 1991 con la
 toma de Casa Verde y terminó con los bombardeos en los llanos del
 Yarí.

 Para las FARC, la recuperación de la región tiene un valor simbólico,
 por lo que representa Uribe y la antigua sede del Secretariado en Casa
 Verde y estratégico para su movilización hacia el centro y el oriente del
 país. Actualmente en estos cinco municipios hay una base militar de
 importancia, el Batallón Cazadores de San Vicente del Caguán y cuatro
 unidades militares transitorias que en total suman casi 2,000 efectivos.

 Laboratorios de paz

 El Alto Comisionado para la Paz, Víctor G. Ricardo, explicó que la
 propuesta de los laboratorios de paz, implica que, aparte de la
 negociación propiamente dicha, se desarrollarán actividades de carácter,
 cultural, académico y de desarrollo social y económico con presencia de
 entidades del Estado para diseñar, junto con los pobladores, un plan de
 desarrollo que trascienda los términos del repliegue de las tropas.

 Aparte de esta presencia institucional, habrá un acompañamiento de
 entidades como la Cruz Roja Colombiana y el Comité Internacional de la
 Cruz Roja, cuyo papel principal será el de veedoras y garantes del
 proceso de diálogo. Otra labor que esperan cumplir es la de la
 pedagogía de los derechos humanos entre los habitantes de la región,
 con el apoyo de Unicef, la Organización de las Naciones Unidas (ONU),
 la Defensoría del Pueblo y la Comisión Nacional de Conciliación.

 El alcalde de San Vicente del Caguán, Omar García, explicó que la
 población ya se está entrenando en temas de derechos humanos con la
 capacitación a 300 presidentes de Junta de Acción Comunal, 450
 maestros, 60 enfermeras, 100 funcionarios municipales y 10,000
 estudiantes de escuelas y colegios. Asimismo en cada inspección, vereda
 o caserío se están instalando comités que cumplirán la misma función.

 La preocupación principal de los alcaldes es quién va a velar por la
 seguridad ciudadana y el orden público.

 García reveló que aparte de las peticiones al gobierno se contactó a la
 compañía Teófilo Forero y el frente XIV de las FARC para
 comprometerlos en el respeto a la población. Este aspecto quedó
 superado el viernes en la reunión entre Ricardo y el Secretariado de las
 FARC con el anuncio de esta organización de respetar a las autoridades
 elegidas popularmente.

 En Vistahermosa, el alcalde Marco Emilio Londoño anunció que durante
 el repliegue militar se hará un cubrimiento de 80 veredas, `puerta a
 puerta' por intermedio de las juntas comunales.