El Nuevo Herald
4 de septiembre de 2001

El conflicto colombiano se desborda por las fronteras de Perú y Ecuador

 JOSE RAMOS / Agence France Presse
 BOGOTA

 Las fronteras de Colombia con Ecuador y Perú fueron sacudidas nuevamente ayer por acciones de la guerrilla colombiana, mientras los
 ejércitos de los tres países alistan un plan conjunto para contener a los rebeldes.

 Aprovechando la escasa vigilancia en esas regiones, donde también operan los narcotraficantes y los paramilitares de ultraderecha, los
 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) intensificaron sus
 incursiones y hasta cruzaron las fronteras, según las autoridades.

 Los guerrilleros también incursionaron a comienzos de este año en las regiones fronterizas con Brasil, Venezuela y Panamá.

 En las últimas semanas se denunció desde Caracas, Lima y Quito que los rebeldes han operado en Venezuela, Perú y Ecuador,
 prendiendo de nuevo las alarmas sobre la internacionalización del conflicto colombiano, en momentos en que Bogotá defiende su
 estrategia de acudir a la ayuda del resto del mundo para tratar de solucionarlo por la vía negociada.

 Pero los organismos de seguridad de Colombia, Ecuador y Perú estudian una estrategia conjunta, ``aunque sin afectar la soberanía de
 nadie'', para frenar a los insurgentes, según una fuente militar colombiana que requirió el anonimato.

 Un funcionario de la cancillería colombiana dijo que Bogotá mantiene programas de vigilancia fronteriza con todos sus vecinos, pero
 enfatizó que las cuestiones operativas competen a las Fuerzas Armadas.

 Los jefes de las FARC y del ELN no reaccionaron de inmediato a las denuncias de que han traspasado las fronteras, ni a la versión
 militar de que se alista un plan conjunto para contener sus acciones.

 Las FARC se hallan comprometidas desde 1999 en una negociación de paz sin cese al fuego con el gobierno del presidente
 colombiano, Andrés Pastrana, en una zona selvática desmilitarizada de 42,000 km2 del sur del país, bajo control insurgente desde
 noviembre de 1998.

 El mandatario anunció el pasado 6 de agosto que se suspendían los contactos de paz con el ELN, alegando que este grupo carecía de voluntad de reconciliación,
 aunque después lo instó a sentarse nuevamente a la mesa.

 Tras el anuncio del 6 de agosto, las FARC y el ELN intensificaron sus incursiones en diversas zonas del país, incluida la selvática y cocalera frontera con Ecuador y
 Perú, donde también se aplica el Plan Colombia de lucha antidrogas, financiado por Estados Unidos con $1,300 millones en ayuda económica y militar, para irritación de
 la guerrilla.

 Se estima que las FARC y el ELN tienen una fuerte influencia en 200 de los 1,010 municipios colombianos. Esos 200 municipios igualmente carecen de una suficiente
 protección de la fuerza pública.

 El diario limeño El Comercio afirmó el domingo que las FARC incursionan en los pueblos fronterizos peruanos y ecuatorianos y planean establecer bases de apoyo en
 esos lugares ante la aplicación del Plan Colombia y la arremetida del ejército colombiano.
 
 
 

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