El Nuevo Herald
Jun. 21, 2002

Millonario el costo de la guerra en Colombia

  GONZALO GUILLEN
  El Nuevo Herald

  Una firma investigadora que analizó con la asesoría de altos mandos militares colombianos cuánto costaría la guerra total contra la insurgencia y el crimen organizado, llegó a una cifra que desafía cualquier cálculo: $15,000 millones anuales.

  La cifra constituye el 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano durante tiempo indeterminado. Hoy ese gasto es del 3,5 por ciento.

  El estudio coincide con el anuncio del Presidente electo de Colombia, Alvaro Uribe Vélez, quien ayer se reunió con el presidente George W. Bush en Washington, que aumentará el volumen y la cantidad de los impuestos.

  Adicionalmente, dice el estudio, que ha sido presentado como ejercicio académico para la discusión sobre el principal problema del nuevo gobierno de Colombia, el estado de guerra precipitará una situación de atraso social comparable a la que se encontraba Colombia hace 12 años y absorberá los recursos que actualmente son destinados para atender la deuda externa, estimada en cerca de $39,000 millones.

  Habrá ''racionamientos de servicios básicos, escasez de alimentos y medicamentos, y devaluación de la moneda'', así como reducción de oportunidades para aspirar a crédito externo y no ocurrirá inversión extranjera por el riesgo que genera la guerra, asegura Kriteriom, entidad dirigida por Guillermo Méndez, ingeniero especializado en defensa, análisis y solución de conflictos de la Universidad Militar de Colombia.

  La investigación del Grupo Kriteriom, especializada en organización y tecnología, calculó los costos de una guerra del Estado contra las guerrillas y otras fuentes del crimen organizado como los ejércitos paramilitares de extrema derecha y sus socios del narcotráfico, así como variados sindicatos del hampa dedicados al secuestro, al homicidio por contrato y al chantaje.

  Esa política será combinada con un severo ajuste fiscal para aumentar el presupuesto de seguridad nacional, en cuantía no especificada, con el objeto de robustecer el aparato militar y de policía necesario para enfrentar un virtual estado de guerra contra la insurgencia durante sus cuatro años su gobierno.

  También acudirá al crédito, a una renegociación de la deuda externa y a un pedido de cooperación económica internacional.

  Pero esta política de guerra tendrá unos efectos sociales preocupantes, según el estudio. El empleo a fondo de la guerra puede ''cuadruplicar el desempleo'', fenómeno que hoy ronda el 20 por ciento. Además, ''la atención en salud y la cobertura en educación llegaría a los niveles de 1991'', advierte.

  El desplazamiento interno de personas huyendo de la guerra, hoy calculado en más de dos millones, ''se duplicará ... y las expulsiones hacia los países fronterizos
  afectarían a un mínimo de 500 mil colombianos sin que los países receptores tengan clara una política de acogida a mediano y largo plazo'', sostiene el estudio.

  ''Los derechos fundamentales quedarían sujetos a decisiones militares y policiales, como los de libre circulación de personas, vehículos y alimentos'', agrega.

  Méndez explicó a El Nuevo Herald que los cálculos del estudio sobre los efectos de la guerra total fueron basados, por ejemplo, en explicaciones de ''prestigiosos
  generales'' sobre necesidades y situaciones bélicas, y en información económica y estadística estrictamente oficial.

  Expuesto en un documento de 124 páginas y de circulación cerrada, el estudio sobre los efectos de la guerra total dibuja un cuadro potencial de degradación social y económica más agudo que el de Argentina por los efectos de la violencia, representada en vidas humanas pérdidas, destrucción de la infraestructura nacional y el
  consecuente declive en la producción y el consumo internos, ya de por sí deprimidos desde hace seis años.

  La guerra total, para muchos postergada a lo largo de los años, cada vez se ve más cercana, por lo menos en cuanto a las guerrillas de izquierda se refiere y en ella se podrían consumir en un año recursos económicos equivalentes al ''presupuesto total de la nación en cuatro años'', de acuerdo con Kriteriom.