El Nuevo Herald
Feb. 14, 2002

Asaltan la vivienda de la familia del fotógrafo Korda

                      WILFREDO CANCIO ISLA

                      Familiares del célebre fotógrafo cubano Alberto Korda (1928-2000) permanecían anoche atrincherados en su
                      vivienda de La Habana, luego de que fuerzas policiales arremetieran violentamente contra el inmueble y trataran
                      de desalojarlos por la fuerza.

                      El operativo policial comenzó alrededor de las 7 a.m., y contó con la participación de unos 25 agentes armados
                      que rodearon la cuadra e intentaron acceder al apartamento ubicado en la azotea de un edificio en Miramar.

                      En la vivienda se encontraban el hijo de Korda, Dante Díaz, de 27 años; su esposa Aidely García, de 28; y los
                      tres hijos menores de ambos.

                      Los agentes derribaron dos puertas de la escalera de acceso y penetraron en el apartamento inferior, que es
                      propiedad de la actriz Mónica Guffanti, madre de Dante. Guffanti se encontraba ayer de viaje en Venezuela, y se
                      esperaba que regresara hoy a La Habana.

                      Una ambulancia permaneció en la cuadra mientras transcurría la operación, que se disolvió sorpresivamente
                      poco después del mediodía.

                      ''Decidimos bloquear la escalera, las ventanas y la puerta de la casa con bloques, con las camas y con todo lo
                      que teníamos a mano'', relató ayer Díaz en conversación telefónica desde La Habana. ``Hemos hecho una
                      barricada y no vamos a irnos de aquí''.

                      Díaz dijo que había logrado filmar fragmentos de las acciones policiales con una cámara de video y que
                      inmediatamente después entregó el cassete a un representante de la prensa extranjera a través de la azotea del
                      edificio.

                      ''Estamos conociendo el miedo'', contó García. ``Los niños empezaron a gritar desesperadamente...''.

                      La familia se había atrincherado en la vivienda desde el pasado 30 de enero, a raíz de recibir una orden de la
                      Dirección Municipal de la Vivienda del municipio Playa que los declaraba ocupantes ilegales del inmueble y se les
                      alertaba que de no abandonarlo voluntariamente se les sacaría de allí con el auxilio de la policía.

                      La pareja alega que la edificación del apartamento fue realizada en 1997 con el consentimiento de Guffanti y el
                      cumplimiento de las disposiciones legales vigentes. Fue precisamente Korda quien adquirió entonces los
                      materiales de construcción, según consta en documentos.

                      Pero a mediados del 2000 el gobierno cubano emitió el decreto-ley 211, que endurece las medidas contra las
                      compraventas y otras supuestas ilegalidades hasta el punto de llegar a la confiscación.

                      El Instituto Nacional de la Vivienda ha lanzado una campaña contra las llamadas ''casas sobredimensionadas''
                      (ampliaciones), y ha ordenado cientos de desalojos en todo el país. Sólo en La Habana se encuentran registrados
                      unos 12,000 expedientes para posibles confiscaciones.

                      La pasada semana la pareja hizo pública una carta de denuncia del caso, la cual será enviada a organismos
                      internacionales defensores de los derechos humanos.

                      ''Evidentemente los tiempos han cambiado'', opinó en Miami Alejandra Díaz, la menor de los hijos de Korda.
                      ``Cuando mi padre vivía, levantaba un teléfono y todo se resolvía''.