El Nuevo Herald
Aug. 04, 2003

La economía cubana es una de las peores del mundo, asegura un informe

  PABLO ALFONSO
  El Nuevo Herald

  El Departamento de Estado acaba de publicar una hoja informativa que revela la caótica situación económica de Cuba, resume las actividades de espionaje del régimen castrista contra Estados Unidos y denuncia la situación de los prisioneros políticos en la isla.

  ''Dunn and Bradstreet ha clasificado a Cuba como una de las economías de mayor riesgo en el mundo'', aseguró el informe, emitido por el Buró de Asuntos Hemisféricos con fecha 30 de julio. ``Sólo Angola, Congo, Sierra Leona, Zimbabwe e Iraq, son peores''.

  La deuda externa de Cuba equivale a $3,000 por habitante, superada sólo por la Argentina que es de $3,517 y muy por encima de México ($1,584) y Brasil ($1,503), entre otros.

  Citando como fuente al Banco Central de Cuba, el informe indica que la deuda externa de Cuba en divisas alcanzó la cifra récord de $12,210 millones a fines de 2002. Añade, además, que Cuba adeuda otros $1,000 millones en créditos comerciales que trata de renegociar con sus acreedores, sin contar los, aproximadamente, $20,000 millones que debe a Rusia; $6,300 a ciudadanos norteamericanos cuyas propiedades fueron confiscadas en la isla y una cifra desconocida, pero importante, a ciudadanos cubanos que igualmente fueron despojados de sus propiedades.

  Existen amplios informes que revelan problemas de pago a varios países como Japón, España, Francia, Gran Bretaña, Sudáfrica, Argentina, Chile, México y Venezuela, aseguró el documento.

  Al abordar el tema de las sanciones económicas al régimen castrista, en particular la que prohíbe el turismo norteamericano a la isla, el Departamento de Estado rechazó categóricamente los argumentos de quienes alegan que el turismo estadounidense, ayudaría a un cambio democrático en Cuba.

  ''Si se permite el turismo norteamericano a Cuba, el gobierno de Castro seguirá la misma práctica de la antigua Unión Soviética y la Europa Oriental'', controlando el contacto de esos turistas con la población, indicó el documento.

  Estados Unidos estaría ''enviando un mensaje equivocado'' a sus enemigos si flexibiliza las sanciones contra el régimen de Castro, dijo el informe citando entre otros puntos:

  Que cualquier gobierno extranjero puede confiscar propiedades norteamericanas sin compensación.

  Instalar en su territorio misiles nucleares para amenazar a Estados Unidos.

  Ejecutar a miles de sus opositores políticos, incluyendo a ciudadanos estadounidenses.

  Auspiciar el terrorismo y el antinorteamericanismo a través del mundo y esperar ``eventualmente que Estados Unidos olvide, perdone y premie a ese régimen con
  turismo e inversiones''.

  En el capítulo dedicado al espionaje, el Departamento de Estado cita, el caso de Ana Belén Montes, analista de inteligencia del Pentágono, que espió para Cuba durante 16 años en ese organismo. Además, menciona a los espías cubanos que integraban la llamada Red Avispa y los que, bajo cobertura diplomática, han estado espiando en Estados Unidos, entre otros casos.

  ''El régimen de Castro ha mantenido a Estados Unidos como blanco de sus intensas actividades de espionaje, por largo tiempo'', subrayó el informe.