Diario las Americas
1 de mayo de 1999

Sobrevive Cuba por la ayuda externa

              Jamás nación alguna ha recibido subsidios iguales a los de Cuba, afirma el
              profesor Antonio Jorge

              Por ARIEL REMOS

              Antes, fueron los subsidios soviéticos. Ahora, los factores extra-económicos
              externos.

              A pesar de que desde hace años Cuba ha estado viviendo bajo los efectos de una
              economía de supervivencia, ésta no ha colapsado, como era de esperar. Pero hay
              razones para ello. De acuerdo con el Dr. Antonio Jorge, profesor de economía y
              relaciones internacionales de la Florida International University (FIU), "el sistema
              económico cubano no ha colapsado simple y sencillamente porque ha sido
              sostenido por motivos extra-económicos muy bien definidos, desde el exterior".

              "De haber sido dejado a su propia suerte, ineluctablemente hubiera devenido en
              una situación similar a la de Cambodia", dijo después, agregando: "El propio Fidel
              Castro anticipó esa posibilidad, cuando inseguro del volumen de ayuda exterior
              que recibiría, manifestó que el Período Especial por el que estaba pasando la
              nación, pudiera empeorar radicalmente, llegando a la tan temida Opción Cero".
              Tal debía ser el cuadro que hubiera tomado lugar en Cuba, si el país hubiera
              tenido que depender de sus propios recursos y no hubiera recibido múltiples
              ayudas financieras del exterior.

              FACTORES EXTRA-ECONOMICOS EXTERNOS

              El profesor pasó a ilustrar sus afirmaciones:

              1. Cifras que se han venido calculando desde hace años y que en el presente se
              encuentran confirmadas por estudios de la CEPAL (organismo de la ONU),
              indican que el valor total de la ayuda económica de los exiliados a la Isla, fluctúa
              entre los $800 millones y los $1,000 millones anuales.

              2. De acuerdo con cifras oficiales del Departamento del Tesoro de EE.UU., el
              valor total de la llamada ayuda humanitaria que recibe Cuba de las organizaciones
              no gubernamentales de EE.UU., ha sido aproximadamente de $500 anuales en los
              últimos 6 años.

              3. Cuba recibe ayuda internacional de gobierno a gobierno por un valor adicional
              de alrededor de $100 millones anuales. Y

              4. Por razones políticas de diversa índole, las naciones asociadas comercialmente
              con Cuba, le han permitido al régimen incurrir en un déficit anual de su balanza
              comercial que ascendió a $1,355 millones en 1996, y $1,710 millones en 1997, y
              que se sospecha que pueda rebasar los $1,800 millones en el presente. Como
              ilustración de lo anterior, comenta el Dr. Jorge que el valor total de las
              exportaciones de mercancías de Cuba en el año 97, ascendió sólo a $1,850
              millones. En cambio, las importaciones alcanzaron unvalor total de $3,560
              millones, lo cual explica el déficit de $1,710 millones.

              "En otras palabras", precisó Jorge, "el sistema económico cubano es un sistema
              puramente artificial, una entelequia sostenida por la habilidad del régimen en
              haberse procurado, a través de cuatro décadas, cuantiosos subsidios y créditos
              internacionales, que han ocultado la total falta de viabilidad del sistema".

              CONTINUARA LA INVOLUCION ECONOMICA

              El profesor advirtió que la involución económica en Cuba continuará avanzando
              irremisiblemente, siendo el proceso "tan obvio, que se deduce aun de las propias
              estadísticas oficiales". Y pasó a sustanciar aun más sus afirmaciones, englobando
              al final sus implicaciones en la situación general de la Isla.

              De acuerdo con ellas, el año pasado la economía mostró un estancamiento total, y
              el gobierno parece aceptar que ese sería el caso también en el presente año.
              "Como se sabe, la economía nacional se contrajo en no menos del 40% a partir
              de la caída del bloque soviético y hasta mediados de la presente década. De
              hecho sería necesario un crecimiento aproximado del 5% del Producto Nacional
              Bruto (PNB) por un período de cerca de 10 años para que la economía retornase
              a los niveles de 1985".

              EL TALON DE AQUILES DE LA ECONOMIA CUBANA

              El Talón de Aquiles de la economía castrista, continúan siendo según Jorge la
              escasez aguda de crédito y financiamiento comercial a corto plazo; los intereses
              usureros que debe el régimen abonar por los escasos préstamos que logra
              agenciarse (alrededor del 20%); el tope que ha alcanzado la deuda comercial
              cubana con países como México, Argentina, Brasil, Japón, Canadá y España,
              entre otros, asociado todo ello al creciente e insostenible déficit de la balanza
              comercial cubana, que hubo de superar, como se dijo, los $1,200 millones
              anuales en 1995 y 1996, y que, de acuerdo con declaraciones de Carlos Lage y
              otros, ha sido sustancialmente mayor el año pasado".

              La coincidencia de esos factores crean una situación crítica al régimen, cuya única
              solución a corto plazo sería la obtención de créditos billonarios de las instituciones
              financieras internacionales y de la banca privada, sugiere el Dr. Jorge. "Esto, a su
              vez, se hace imposible por razón de la moratoria unilateral de pagos de la deuda
              externa que declaró el régimen en 1986, lo cual le impide el acceso a las
              mencionadas fuentes de financiamiento".

              Otro índice bien revelador del deterioro de la economía, de acuerdo con Jorge, es
              la aguda necesidad de importar crecientes volúmenes de bienes de consumo de
              primera necesidad, para sostener el magro nivel de vida del cubano. "Esas
              importaciones sobrepasan actualmente los $600 millones anuales, lo que con las
              importaciones de combustible que representan el 40% del total de las
              importaciones, y sumado todo esto al total de importaciones de la industria del
              turismo (que alcanza a un 70% de los ingresos brutos de la misma), dejan muy
              poco espacio para importaciones económicas de carácter productivo".

              A eso agrega Jorge que cerca del 70% de la planta manufacturera del país se
              encuentra seriamente afectada por falta de materia prima, equipo, maquinarias y
              piezas de repuesto, así como por el uso de tecnología soviética obsoleta, que
              requiere un alto consumo energético. Y si a ello se suma el sobreempleo que es
              típico de todos los países socialistas, "esto explica la abismal falta de
              productividad del sector manufacturero".

              "Otro tanto ocurre con la industria azucarera, que se caracteriza por la prevalencia
              de una planta industrial deficiente y de descapitalización, así como por graves
              problemas estructurales en los sistemas de transporte y en los aspectos
              organizativos de la industria", agregó Jorge, para continuar: "Si a ello sumamos la
              falta de mantenimiento en el equipo agrícola y en las tierras usadas para la siembra
              de caña, el cuadro de la industria no puede ser más desalentador".

              "Añádase a esto", sigue diciendo, "la ineficacia de la agricultura no cañera, en la
              que más de las dos terceras partes de las unidades básicas de producción son tan
              ineficientes que, de acuerdo con el propio régimen, arrojan pérdidas. Esto es
              también cierto de casi el total de las cooperativas cañeras. Por lo demás, los
              principales renglones de la producción agrícola, desde el azúcar a los productos
              cítricos, el tabaco, y las ventas de frutos menores incluyendo el arroz, han
              mostrado en la presente década, un descenso de producción promedio de más
              del 50% con respecto a los niveles de los años 80. Esta desolada situación
              económica conduce, a su vez, a un círculo vicioso de pobreza que dicta la
              inexorable continuación de la involución o entropía del aparato económico".

              En efecto -continúa discurriendo el entrevistado- la falta de recursos se refleja en
              una disminución presupuestal de la inversión productiva que en años recientes ha
              fluctuado entre el 40 y el 60% en diversos sectores. De otra parte, por razones
              políticas obvias, ha sido imposible recurrir al plan de reestructuración de las
              empresas, anunciado en el 95, en el cual se contemplaba la cesantía o
              desvinculación de 500,000 a 800,000 empleados, y la disminución radical en el
              subsidio fiscal a las empresas, que fluctúa entre los 4,000 millones y 5,000
              millones de pesos anuales.

              INUTILIDAD DE LAS REFORMAS PARCIALES

              "De haberse llevado a cabo las indicadas reformas, el desempleo abierto en la
              economía hubiera llegado a no menos del 30% de la fuerza de trabajo. Al no
              poderse acudir a esas medidas draconianas, la economía está condenada a una
              perpetua y cada vez mayor ineficacia y falta de competitividad", dijo. "Ello, a su
              vez, es un impedimento insalvable para el aumento de las exportaciones del país,
              lo cual haría posible disminuir el insostenible y ya mencionado déficit de la balanza
              comercial".

              Si a ello -continúa diciendo Jorge- se suma el fracaso del régimen en la
              negociación de proyectos de inversión extranjera, los cuales en su totalidad no
              alcanzan los $2,000 millones al presente, y ofrecen empleo a solo unos 60,000 o
              70,000 empleados, "comprenderemos por qué los críticos problemas de la
              economía cubana no tienen solución, salvo un replanteo de la propia naturaleza,
              institucional de los sistemas político y económico de la Isla.

              "Baste apuntar, como se indicó más arriba, que el Talón de Aquiles a corto plazo
              del sistema radica en una deuda externa impagada a los países de economía de
              mercado, de $11,000 millones a $12,000 millones, (sin contar la deuda con la
              URSS que, de acuerdo con diversos cálculos, oscila entre los $30 mil millones y
              los $80,000 millones, superiores con mucho al costo del Plan Marshall para
              Europa después de la Segunda Guerra mundial); a lo que hay que agregar una
              acumulación insostenible de endeudamiento comercial que fluctúa entre los $600
              millones y $1,300 millones, con un gran número de socios comerciales de Cuba.
              Nótese en relación con esto que las remesas enviadas desde el extranjero, no
              llegan a la población de color del país, beneficiando a menos del 5% de la
              misma", apuntó Jorge..

              Naturalmente -concurre Jorge- el pueblo cubano es el que paga en su propia
              carne la hecatombe económica del régimen. "Como se sabe, el contenido de la
              llamada libreta de racionamiento ha ido disminuyendo hasta el punto en que la
              misma satisface escasamente las necesidades mínimas del consumidor por un
              período de dos semanas, lo cual deja al consumidor común y corriente, a merced
              de su propio trasiego para sobrevivir el resto del mes en los mercados del dólar.

              No debe asombrar según Jorge que el consumo promedio de calorías por
              persona, haya disminuído de 2,900 a principios de la Revolución, a cerca de
              1,500 en el presente. "Debe también notarse la tasa de mortalidad en personas
              mayores de 60 años, que ha aumentado en más de un 5% en los últimos años".

              La incidencia de la tuberculosis es señalada también por Jorge, con un incremento
              notable de un 6 a un 12% por cada 100,000 habitantes, así como otra serie de
              enfermedades como la neuritis óptica, que se han hecho comunes en la Isla.

              En el campo de la educación se ha experimentado una mengua de 400,000
              alumnos matriculados en escuelas secundarias en los últimos años, así como un
              descenso en la matrícula universitaria de cerca del 50%.

              Notables recortes en los sistema de transporte, sanidad, hospitalización y salud
              pública en general, han tomado lugar también según Jorge, a la vez que el déficit
              en el monto de unidades de vivienda sobrepasa el 1.1 millón de unidades.
              "Curiosamente, el tan cacareado sistema social de Cuba, muestra un mayor grado
              de desigualdad en la distribución del ingreso, que la de prósperos países de
              economía de mercado como Taiwan y Corea del Sur. Vale la pena observar que
              el 82% de las cuentas bancarias en Cuba, está en manos de solo el 13% de los
              depositantes".

              Finalmente: "Lo anterior, añadido al estancamiento de las débiles y superficiales
              reformas económicas iniciadas en 1993 y descontinuadas en 1995, confirma hasta
              la saciedad que todo paliativo encaminado al mantenimiento del actual sistema,
              sólo sirve para prolongar la agonía del pueblo cubano", observó el Dr. Jorge.

              (En futuras entrevistas se tratará algunos de los problemas para la Cuba del
              futuro, que se derivarán de la forma en que tenga lugar la transición política de la
              nación).