El Nuevo Herald
7 de noviembre de 1998

 ALADI acepta a Cuba como miembro

 NATALIA AGUADO LEON
 Especial para El Nuevo Herald

 El Consejo de Ministros de la Asociación Latinoamericana de
 Integración (ALADI) aceptó la incorporación de Cuba, en una decisión
 que el embajador cubano en Uruguay, Manuel Aguilera de la Paz,
 calificó de una nueva fisura al embargo económico que mantiene Estados
 Unidos contra el régimen de Fidel Castro.

 Aguilera recordó que tras la exclusión del régimen castrista de la
 Organización de los Estados Americanos (OEA), la ALADI es la tercera
 institución interamericana a la que se incorpora su país después de
 contribuir a la fundación del Sistema Económico Latinoamericano
 (SELA) y a la Asociación de Estados del Caribe (AEC), también con
 fines integracionistas.

 El diplomático dijo que la adhesión al Tratado de Montevideo constituye
 ``un paso importante para la mayor participación directa en la integración
 latinoamericana'', significa que ``Cuba no quede aislada'', y que pueda
 aumentar su intercambio comercial y su cooperación científica y técnica
 con los países de ALADI.

 Antonio Villamil, ex subsecretario de Comercio para Asuntos
 Económicos de Estados Unidos y presidente de Washington Economics
 Group, Inc, dijo a El Nuevo Herald que ``la decisión de aceptar por
 unanimidad la entrada como miembro pleno de Cuba en la ALADI
 complica las relaciones económicas y políticas entre Estados Unidos y
 las Américas''.

 Villamil lamentó la decisión, ya que ``resulta increíble que un país que
 viola los derechos humanos y que asesina a ciudadanos de Estados
 Unidos en aguas internacionales, sea admitido''.

 De la misma forma se expresó Manuel Lasaga, presidente de Stategic
 Information Analysis, Inc., a El Nuevo Herald. ``Sorprende que dejen
 entrar a Cuba, país que no cumple los principios básicos de
 democracia'', dijo.

 Sin embargo, para Eduardo Gamarra, director del Centro
 Latinoamericano y del Caribe de la Universidad Internacional de la
 Florida, la inserción de Cuba ``es algo extremadamente positivo porque
 la impulsa hacia mayores mejoras económicas de mercado, reformas
 internas muy importantes''. Agregó que ``la mejor forma de lograr un
 cambio en Cuba es a través de la apertura''.

 Cuba se convirtió en el duodécimo socio y el primero de la región del
 Caribe de la ALADI, organización integrada por Argentina, Bolivia,
 Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y
 Venezuela.

 El gobierno de La Habana había solicitado su adhesión al Tratado de
 Montevideo de 1980, creador de la ALADI, el 17 de marzo pasado.

 Cuba, que ya mantiene acuerdos bilaterales con los países de ALADI,
 tiene un comercio que entre 1989 y 1996 creció 41 por ciento, pasando
 de $552 millones a $780.7 millones. El total acumulado en los ocho años
 llega casi a los $4,435 millones de dólares, de los cuales el 83 por ciento
 corresponde a exportaciones y el 17 por ciento a importaciones.

 Argentina, Brasil, México y Venezuela concentran con el 90 por ciento
 virtualmente el intercambio con la isla comunista.

 El principal socio cubano es México con $627.6 millones de dólares,
 Argentina con $589.9 millones, Brasil con $436.7 millones y Venezuela
 con $383 millones.

 ``Este hecho se puede leer como el inicio de fin del bloqueo'', dijo el
 editor de la sección de Economía del diario uruguayo El Observador,
 Alejandro Nogueira. ``Es interesante que Cuba haya podido hacer esto,
 ya que significa que ha permitido un ajuste interno en su economía que le
 ha permitido cumplir los requisitos para la integración'', señaló.

 Si bien la firma de este acuerdo no tendrá efectos económicos
 inmediatos, Nogueira consideró que ``se abre la posibilidad de
 intensificar el comercio regional y de abrir nuevos acuerdos entre Cuba y
 otros países''.

 Este artículo se completó con informes del periodista Javier Lyonnet y
 servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.