Diario las Americas
Septiembre 8, 1998

              Ejercito recordó 12 aniversario del atentado contra
         Pinochet

              SANTIAGO DE CHILE -- Con un acto litúrgico en el lugar donde ocurrieron los
              hechos, el Ejército de Chile conmemoró el duodécimo aniversario del atentado
              que un grupo de ultraizquierda perpetró en 1986 contra el general Augusto
              Pinochet, entonces presidente del país y jefe de la institución.

              El acto fue el de mayor trascendencia entre los programados por la institución
              castrense con motivo del "Mes del Ejército" y el 25 aniversario del golpe militar
              del 11 de septiembre de 1973, y sus características fueron discretas, de acuerdo
              a la línea seguida por el nuevo comandante en jefe, general Ricardo Izurieta.

              Cinco escoltas del gobernante militar murieron y otros doce resultaron heridos
              cuando un total de 26 miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez
              (FPMR), emboscaron su comitiva en el camino precordillerano del Cajón del
              Maipo, a unos 40 kilómetros al sureste de Santiago.

              Pinochet, que regresaba a la capital tras pasar un fin de semana en su residencia
              de "El Melocotón", se salvó sólo con una herida leve en la mano derecha, gracias
              a la habilidad del conductor de su automóvil, que logró escapar en medio de una
              lluvia de balas y cohetes que los atacantes dispararon en su contra.

              La ceremonia litúrgica, efectuada en el mismo lugar donde se cometió el atentado,
              fue encabezada por el propio Pinochet, actualmente senador vitalicio, y por el
              actual comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, y contó con la
              asistencia de los familiares de los cinco escoltas fallecidos.

              Tras el atentado, varios conocidos militantes de izquierda, entre ellos el periodista
              José Carrasco Tapia, fueron asesinados en distintos puntos de Santiago por
              escuadrones de la muerte que se movilizaron mientras la capital chilena estaba
              bajo estado de sitio.

              Según las investigaciones judiciales de los crímenes, los presuntos autores fueron
              agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), la policía secreta del
              régimen militar.

              Numerosos participantes en el atentado fueron capturados y pasaron algunos
              años en prisión, pero varios de ellos se fugaron en enero de 1990, y a los tres
              últimos se les conmutó, a fines de 1993, la prisión por extrañamiento, que
              cumplen en Bélgica.

              Otros murieron en distintas circunstancias, incluido el jefe de la emboscada, José
              Valenzuela Levi, "el Comandante Ernesto" que fue uno de los doce izquierdistas
              asesinados en la llamada "Operación Albania", por agentes de la CNI, en junio de
              1987, sin que quienes lo mataron hayan llegado a sospechar que se trataba de
              uno de los máximos líderes del FPMR.