Escambray: La Guerra Olvidada

Un Libro Historico De Los Combatientes Anticastristas En Cuba (1960-1966)

Enrique G. Encinosa

IX

EL BRAZO MAS FUERTE DEL ESCAMBRAY

Y LOS HOMBRES DE LA SIERRA

Mientras en cinco Provincias de Cuba se gestaban insurrecciones, en la Provincia de Las Villas, los hombres del Escambray, bajo las órdenes de Tomás San Gil, se reorganizaban una vez más.

Tomás San Gil era llamado por los castristas El Brazo Más Fuerte del Escambray, y con razón. Bajo su mando se incrementó la línea de suministros, se efectuaron más alzamientos, y se intensificó la lucha guerrillera, realizando numerosas acciones de combate contra las fuerzas castristas.

Según las publicaciones del régimen, a la guerrilla de San Gil se le atribuyeron -ten un período de once meses las bajas de cincuenta y cuatro soldados del ejército castrista, y el incendio y destrucción de dos ómnibus y de treinta y seis edificios, entre los que incluían, casas de curar tabaco, tiendas de cooperativas y almacenes del gobierno.

Tomasito San Gil era un muchacho de baja estatura, pero de fuerte constitución física, inmensamente valiente y dotado con un gran sentido de organización. Aunque al alzarse en armas en el mes de septiembre de 1960, carecía de entrenamiento militar, Tomasito llegó a jefe guerrillero en el fragor del combate. Un estratega natural, fue escogido por el Comandante Osvaldo Ramírez, como Segundo Jefe del Ejército de Liberación Nacional. En su época de alzado, desde 1960 hasta 1963, demostró ser un combatiente de primera linea y como Jefe de Guerrillas fue muy querido por su tropa. Cuando cumplió 23 años, los hombres de la línea de suministros le enviaron un cake y bocaditos a la manigua para que celebrara su cumpleaños.

Hoy, guerrilleros que sobrevivieron la guerra campesina, hablan de Tomás San Gil con reverencia y admiración. Estos ex-guerrilleros cuentan que en un combate, él era el primero en atacar, y en un cerco, el último en escapar.

El Departamento de Seguridad del Estado, en uno de sus muchos intentos para asesinar a San Gil, infiltró a un hombre dentro de la comandancia guerrillera. Tomasito, enterado de esta trampa, a través de sus contactos, arrestó al infiltrado, llamado Cipriano Almeida y a un guajiro que le servía de contacto. Ambos fueron ahorcados.

La linea de suministros del FURE (Frente Unido Revolucionario del Escambray), había comenzado a vertebrarse en 1961. El Comandante Osvaldo Ramírez asignó para la dirección del aparato clandestino a Luis Rodríguez, un hombre de amplias dotes organizativas y probado valor. Tiempo después, Rodríguez fue arrestado y enviado al presidio político. Tomás San Gil que ya fungía como Jefe de la Comandancia, a la muerte del Comandante Osvaldo Ramírez, reestructuró la línea de suministros, tratando de establecer contactos con grupos guerrilleros en otras provincias. Tomasito le asignó a Renán Llanes la labor de establecer nexos con alzados en Matanzas, La Habana y Pinar del Río. Llanes logró reunirse con el Jefe de Guerrillas de Pinar del Río, conocido solamente como Cara Linda, con el Comandate Filiberto Coto en Güira de Melena, en La Habana, y con Perico Sánchez, el audaz jefe de la guerrilla matancera. Para Llanes, comenzó la dificil labor de realizar viajes semanales entre La Habana Placetas, llevando armas y suministros. Todo el equipo bélico era depositado en una finca de Placetas, desde donde los mensajeros de las guerrillas los transportaban a la zona de operaciones en el Escambray.

Uno de los contactos establecidos por Llanes que suministró armamentos a los hombres del Escambray, fue el Comandante del Ejército Rebelde Raúl Díaz Torres, veterano de la expedición del Granma, quien ya en esa época, se encontraba conspirando contra Castro y que eventualmente prefirió irse al exilio que integrarse al comunismo.

Toda la linea de suministros y mensajes enviados a San Gil eran supervisados por su hermana Conchita, y su madre. Doña Benilde Díaz de San Gil. Durante los años que realizaron esta riesgosa e importante labor, ambas mujeres fueron arrestadas y maltratadas en numerosas ocasiones, e interrogadas incesantemente.
En un intento para destrozar a los grupos guerrilleros, las milicias serranas y el LCB se lanzaron a la búsqueda frenética de los alzados. Entre los mejores oficiales de combate del LCB se encontraban el Capitán Pedro Nodal Loyola, y el primer teniente Gustavo Castellón, conocido como El Caballo de Mat'aguara. A Castellón, el régimen le ha creado una imagen utilizando la publicidad oficial, atribuyéndole la eliminación o captura de más de doscientos alzados, cifra obvia
mente exagerada. Pero cierto es que Castellón sí causó estragos entre los alzados, los cuales llegaron a respetarlo como un contrincante de probado valor. Varios de los sobrevivientes de la lucha guerrillera han declarado que, El Caballo de Mayaguara en ciertas ocasiones le tuvo compasión a algunos de los alzados capturados heridos, no permitiendo que sus hombres los remataran. Esta no era una práctica común de parte de los soldados castristas, ya que muchos alzados fueron ejecutados en los mismos montes donde eran capturados.

tino de los jefes guerrilleros capturado y fusilado fue Margarito Lanza Flores, conocido por Tondike. La zona de operaciones de Tondike se encontraba en el norte de Las Villas, desde Corralillo hasta Sagua La Grande. Un humilde hombre de pueblo, de la raza negra, Tondike era jíbaro y muy difícil de atrapar. Sabía caminar de espaldas para dejar rastros falsos. Dentro de un cerco se movía de lado a lado, dejando pista que confundían a los cazadores del LCB. En cierta ocasión, que se encontraba cercado, eludió el anillo de tropas y cruzó la Carretera Central hacia el sur, a propósito dejó un rastro obvio, emprendiendo marcha atrás y regresando al norte de la carretera, donde estaba el cerco. Los cazadores del LCB movieron el cerco hacia el sur de la carretera, mientras Tondike y sus hombres se alejaban más hacia el norte.

Después de muchos combates, Tondike, el valiente guerrillero, fue acorralado al día siguiente de atacar la finca de un informante. Fue acosado por un helicóptero, que los guerrilleros ametrallaron. Cercado por un batallón del LCB, Tondike se escondió en un cañaveral, pero los castristas le prendieron candela al campo de caña por las cuatro puntas. El jefe guerrillero escarbó un hueco y se acostó en la trinchera, tratando así de evitar las llamas. Cuando el incendio fue aplacado, Tondike fue capturado con serias quemaduras en la cara, y con el pecho como burbujas de chicharrón. A la sombra del puente Rodrigo, Margarito Lanza Flores, conocido por Tondike, fue fusilado.

La política internacional, con sus constantes traiciones, intervino nuevamente en la triste epopeya cubana. La llamada Crisis de Octubre, una confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética sobre el establecimiento de bases de cohetes ofensivos en la Isla, tuvo un triste final. Los rusos prometieron retirar los cohetes de la Isla, pero los norteamericanos se comprometieron no sólo en no apoyar a los insurgentes anti-castristas, sino también, a servir de policías para evitar que los exiliados cubanos ayudaran a los hombres dentro de Cuba, para derrocar al tirano. Las buena relaciones y los que podríamos llamar luna de miel, entre los exiliados y los norteamericanos habían concluido. Debido al Pacto Kennedy-Kruschev, los cubanos en el exterior quedaban totalmente desprovistos de ayuda, enfrentados no sólo a los soviéticos, sino ahora, también, a los norteamericanos.

A pesar de las traiciones internacionales, en los montes cubanos, los valientes guerrileros continuaban la guerra, sin ayuda del exterior y solamente apoyados por los campesinos de las zonas en conflicto.