Escambray: La Guerra Olvidada

Un Libro Historico De Los Combatientes Anticastristas En Cuba (1960-1966)

Enrique G. Encinosa

VI

PLAYA GIRON Y LA REUNION DEL CICATERO

Tan pronto las milicias se retiraron, los alzados comenzaron a salir de sus cuevas y escondites. De todas las unidades guerrilleras, la que más intacta había quedado, era la de Osvaldo Ramírez. El jefe guerrillero había logrado sobrevivir, ya que contaba con una cadena de prácticos, muy conocedores de la zona, que lo ayudaban. Ramírez había dividido su tropa guerrillera en una docena de escuadras, cada una consistía en grupos de nueve a doce hombres. Las diminutas guerrillas eran más móviles y escurridizas, que las columnas de cincuenta o sesenta hombres que había tenido Duque. A pesar de que contaba con un sistema muy primitivo de mensajeros, Ramírez tenía la capacidad de reunir varias escuadras rápidamente, para golpear un objetivo con fuerza.

Un par de semanas después del final de la limpia, vino el desastre de Playa Girón. Una fuerza invasora, auspiciada por la CIA, desembarcó en la Ciénaga de Zapata. La Brigada de Asalto 2506, consistía en un ejército de mil quinientos hombres que fueron entrenados en Centro América. Sin cobertura aérea, los invasores fueron blancos fáciles de los aviones Sea Fury de Castro, los cuales destruyeron los barcos de abastecimiento de la Brigada. En tres días de violentos combates, la invasión se desmoronó, sin municiones ni víveres y acosados por la aviación y la artillería enemiga. Sin rutas de escape, Girón falló por la ineptitud de la CIA, la falta de coraje del Presidente Kennedy, y la mala planificación logística. Este fracaso ayudó a Castro para afianzarse en el poder.

En las Sierras de Las Villas, los alzados sentían una inmensa frustación. Ni las guerrillas, ni la poderosa fuerza del clandestinaje que abarcaba toda la Isla, fueron activados para apoyar la invasión. Los factores más poderosos de la oposición interna en Cuba fueron ignorados por la CIA, unos por mala planificación y otros por ser demasiado independientes y difíciles de controlar. El plan original de la invasión que había sido concebido bajo la administración de Eisenhower, no era originalmente un plan invasor, sino, equipos de infiltración, utilizados para reforzar y suministrar a las fuerzas guerrilleras. Irónicamente, los alzados nunca fueron avisados de la inminente invasión.

Osvaldo Ramírez trató de reorganizar a las guerrillas del Escambray. El 15 y 16 de julio de 1961, en el Cicatero, en lo profundo del Escambray, se celebró una reunión de jefes guerrilleros a la que asistieron los principales líderes de la insurrección.

Osvaldo Ramírez se encontraba allí, con su sombrero Stetson y su arma favorita, una carabina MI. También estaba presente Tomasito San Gil, un muchacho de 22 años de edad, nacido en la finca Ciego Ponciano en las inmediaciones de Sancti Spíritus, que llevaba diez meses de combates y había probado ser un líder natural y un gran estratega, nacido para el combate. Congo Pacheco, otro de los presentes, era veterano guerrillero de la lucha contra Batista. Julio Emilio Carretero, con barba tupida, había sido sargento de la policía en Topes de Collantes. Benjamín y Blas Tardío, eran dos humildes campesinos que habían sido de los primeros en alzarse en el Escambray. Rigoberto Tartabull, era un mulato que provenía de una familia dividida, ya que sus hermanos eran milicianos. Maro Borges, un muchacho de apenas 20 años, ya dirigía una guerrilla de hombres mayores que él. Pedro González, un guerrillero agresivo, que había burlado los cercos de la limpia, escondiéndose en un cayo al sur de Trinidad, desde donde había regresado para continuar la lucha. Cheíto León era un muchacho trinitario, afable, que de camionero y miliciano, se había convertido en jefe de guerrillas. Porfirio Guillén, con su carabina San Cristóbal, era ya veterano de muchos cercos evadidos.

El Ejército de Liberación Nacional, que así se denominó el movimiento unido de los alzados, ratificó la dirigencia total del mando guerrillero, bajo las órdenes del Comandante en Jefe, Osvaldo Ramírez. Osvaldo, al ser proclamado jefe máximo del Escambray, aceptó con unas frases escuetas: -Les prometo,- dijo Ramírez a los guerrilleros reunidos en el Cicatero, -que lucharé contra el comunismo hasta que Cuba sea libre o yo muera en combate. Para mí no habrá exilio.- El ELN, independiente de otros movimientos amparados por la CIA, comenzó a desarrollar un sistema de suministros internos, que incluso llegó a contactar a grupos guerrilleros activos en otras provincias. El FURE (Frente Unido Revolucionario del Escambray), fue vertebrado en 1961, manteniéndose vigente hasta 1965.

En la reunión del Cicatero se hicieron promociones, se asignaron labores, y se dividieron suministros, discutiéndose la posibilidad de establecer contactos con otros grupos guerrilleros, activos en el norte y sur de la provincia. Sólo unos meses después de la Primera Limpia, el Escambray estaba en pie de guerra de nuevo.

El Comandante Osvaldo Ramírez, el único guerrillero, al que el dictador Castro le había ofrecido amnistía, se mantenía aún peleando .en la Sierra del Escambray, convocando al pueblo de Cuba a la guerra de liberación.