2: Bandera Roja baja de las montañas para formar sus cuadros urbanos
Enero de 1972
Después de varios años, Bandera Roja decidió formar cuadros tácticos de combate para desarrollar la guerrilla urbana. El frente guerrillero "Antonio José de Sucre", seguiría operando en las montañas de Anzoátegui y Monagas. Su jefe sería Américo Silva y su lugarteniente el guerrillero Miguel Salas Suárez.
Américo era un guerrillero experimentado y fue entrenado en Cuba. Desde hace varios años combatía en las montañas y era muy respetado por sus compañeros. Aunque tenía más de 40 años de edad, pocos eran los guerrilleros que lo podían seguir cuando se trasladaban de un sitio a otro de las montañas, subiendo y bajando cerros y pendientes. Su conocimiento táctico superaba al de todos sus compañeros de lucha.
Carlos Betancourt, alias Gerónimo, que se encontraba al mando del frente rural y Gabriel Puerta Aponte alias Otilio, su lugarteniente, bajaban de las montañas para iniciar operaciones que les permitieran desarrollar la guerrilla urbana.
Gerónimo seguiría siendo el j efe de todo el movimiento, pero ahora sus actividades se trasladarían a las ciudades. Nadie sabría su domicilio ni de sus movimientos, a excepción de Otilio y su hermano Argenis Betancourt, alias Florindo. Su labor estaría limitada a la administración y planificación de las operaciones más importantes. También tendría a su cargo la propaganda y su distribución. Siempre estaría rodeado de un sistema de seguridad y compartimentación, que haría muy difícil su detección. No participaría en operativos.
Otilio, en cambio, tendría que permanecer en contacto con sus
efectivos, y dirigir personalmente las operaciones, lo cual haría
más vulnerable y peligrosa su misión.
La aspiración de Gerónimo era constituir una integración
de los grupos subversivos que operaban en el país. Quería
crear el Comité de Integración Revolucionaria (CIR) y, para
tal efecto, debería entrevistarse con Douglas Bravo, jefe del Partido
de la Revolución- Frente Armado de Liberación Nacional (PRV-FALN).
El PRV-FALN tenía una bien organizada guerrilla urbana. Su grupo,
aunque pequeño, se movía con mucha efectividad; lo llamaban
la "Unidad Móvil" y su comandante, Armando Daza Zurita (a) El Chino
Daza, había sido perseguido por todas las policías de Venezuela
durante varios años, sin éxito alguno. De él solamente
se tenía una fotografía vieja de una cédula de identidad,
que quedó en manos del policía que mató cuando trató
de detenerlo. Su grupo estaba formado por veteranos de la guerrilla urbana:
El Gago, El Españolito, El Policía y Larry, que formaban
su unidad táctica de combate. Todos eran expertos en clandestinaje,
sabotaje y, sobre todo, en atentados. Todos los "ajusticiamientos" ocurridos
últimamente habían sido ejecutados por "la Unidad Móvil".
El PRV-FALN tenía también otro grupo de guerrilleros urbanos
que, aunque no pertenecían a la Unidad Móvil, no dejaban
de ser menos peligrosos: El Catire Morales, El Catire Larralde, Alí
Rodríguez Araque, eran usados para misiones más especializadas
como traslados, secuestros, propaganda, reclutamientos, organización
del clandestinaje y la subversión, etc. Estos hombres formaban la
jefatura de la organización y estaban muy cerca de Douglas Bravo.
Bandera Roja no tenía efectivos en la ciudad. Para los pocos operativos que había realizado, tuvo que bajara sus guerrilleros de las montañas para ejecutarlos. Sin retaguardia, sin casas seguras ni organización, sus operaciones habían sido muy limitadas. Citaremos el caso del secuestro de Enrique Dao, a quien una vez secuestrado, trasladaron a la montaña, con el riesgo que implicaba la movilización de áreas urbanas a rurales y viceversa.
Puerta Aponte, alias Otilio, tendría que organizar y adiestrar un grupo capaz de ejecutar operaciones en la ciudad. Las primeras tendrían que ser "económicas", para recabar fondos y emplearlos en las casas de seguridad, vehículos, armamentos y todo lo necesario para desarrollar el plan propuesto. Los primeros pasos fueron los más difíciles. Contactó a un guerrillero que había bajado de la montaña, al que llamaban Brito, y le encargó la misión de reclutar a un pequeño grupo, seleccionando mmuy bien al personal, que sería usado como la unidad de combate para operar en las áreas urbanas.
El Ciego Montilla, Segundo, El Ciego Alto, Pancho, Regis, Track, Raúl, Sonia, Florindo y Anzoátegui, formaron la Unidad "Hugo Jaramillo Guzmán". Otilio era su comandante y Brito su lugarteniente. Algunos de ellos eran combatientes sin experiencia; otros, en cambio, viejos guerrilleros. Otilio manejó esta situación auxiliado por los veteranos, a fin de entrenar y poner en capacidad operativa a los novatos.
El Ciego Montilla, cuyo verdadero nombre es Iván Montilla Cedeño, vivía con su madre y otro hermano en la calle El Carmen, Letra B, entre las calles Santa Teresita y Real del Prado de María, en Caracas. Tendría unos 25 años, bajo de estatura, usaba lentes y hablaba muy poco; su mejor cualidad era la responsabilidad y la minuciosidad con la cual realizaba las misiones que se le encomendaban. Pronto se ganó la confianza de Brito y le encomendaron misiones cada vez más delicadas. Se le encargó que alquilara una casa en las afueras de Caracas. La consigue en el Barrio Olivé del Junquito, donde se celebrarían reuniones. Se debía mudar allí con su madre, y así lo hizo.
Los combatientes que todavía no habían sido detectados
por los cuerpos policiales como El Ciego, Segundo, Regis y Pancho, hacían
vida legal y vivían con su familia. Los viejos combatientes que
estaban siendo "solicitados". vivían en casas alquiladas, con fondos
de la organización y bajo nombres falsos. Otilio era el único
que conocía la ubicación de todos ellos; en cambio, ninguno
de ellos, a excepción de Brito, sabía dónde localizar
a Otilio.