Correo del Sur (Sucre, Bolivia)
Miércoles 31 de marzo del año 2004
 
Ex Minero Hizo Estallar Ocho Explosivos y provoco dos muertes

Se inmoló en el Congreso

La Paz/La Prensa

De nada sirvieron dos horas y media de negociación con autoridades de Gobierno, de Pensiones  y de la Policía Nacional. A las 15:02 el ex minero de Siglo XX, Eustaquio Picachuri Cuñaca apretó el detonador de su mano derecha y los ocho explosivos que tenía pegados en su cinto explotaron en la recepción del edificio anexo del Congreso Nacional provocando dos muertos y 10 heridos.
La honda expansiva llegó hasta la plaza Murillo en el corazón mismo de la sede del Gobierno. El edificio anexo se encuentra en la calle Comercio que colinda con la plaza principal de la ciudad de La Paz a un costado del edificio antiguo del Congreso.
"No es un atentado contra el Congreso, no quiero que los medios de comunicación hagan un show de esto, ni se aproveche algún dirigente o un sindicato, sólo estoy pidiendo que me devuelvan mis aportes de 15 años a la COMIBOL (Corporación Minera de Bolivia)", habría declarado el ex minero a la agencia ANF, cuando fue detenido en la recepción del anexo.
Picachuri que en realidad es un miembro de la llamada generación sándwich, se habría mostrado muy compungido y desesperado pero aclaró que lo que hacía no obedecía a una acción política sino una "acción personal y desesperada porque no tiene qué dar de comer a sus hijos".
Ingresó al Congreso aproximadamente a las 12:30 y pidió un pago global para la familia de su hermano Martín, fallecido en 1992; pensión jubilatoria para su ex esposa; pago global excepcional para sí mismo, en su condición de ex minero.
"En suma él demandaba un pago independientemente de las condiciones legales que rigen los sistemas pensionales", dijo al finalizar la tarde, después de la inmolación, el ministro de Gobierno, Alfonso Ferrufino.
Mientras esto sucedía, en el Hemiciclo de la Cámara de Diputados, los parlamentarios interpelaban a los ministros de Desarrollo Económico y de la Presidencia, José Galindo, debido a que el pasado jueves el primero acusó a los partidos políticos excepto el MAS de pedir cuitas de poder a cambio de su respaldo al Gobierno.
La interpelación que se inició a las 10:30 fue interrumpida a las 12:50 aproximadamente, debido a la amenaza del ex minero. Poco a poco el personal del Congreso, de las cámaras de Diputados y Senadores fue desalojado. La calle Comercio donde se encuentran las puertas del edificio anexo fue acordonada y bloqueadas las dos entradas.
Aproximadamente a las 12:55,  se apersonó al Legislativo el comandante de la Policía Nacional, Jairo Sanabria y se reunió por unos minutos con el presidente de la Cámara de Diputados, Oscar Árrien, quien luego declaró a la prensa que se había iniciado la negociación con el ex minero para dar solución a sus problemas.
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Carlos Agreda intervino en las negociaciones y a las 13:00 se encontraban en el Congreso el comandante de Bomberos, Rolando Viscarra y gente especializada en explosivos.
Posteriormente, a solicitud del viceministro de Coordinación Gubernamental, Carlos Agreda, se hizo presente en el Congreso, el viceministro de Pensiones y Seguros, Ramiro Salinas, quien no habría podido persuadir ni convencer al ex minero, pero dio 24 horas para que se le solucionen sus dificultades.

Los hechos en el Congreso

Según fuentes extraoficiales, en un momento de descuido, el coronel Marbel flores, comandante del Batallón Pumas, encargado de la vigilancia del Congreso, intentó sorprender al suicida por la espalda; lo abrazó, y un segundo policía, el cabo René Ampuero trató de arrebatarle los detonadores.
Por el forcejeo Picachuri apretó los dos detonadores y se produjo la explosión. El coronel Flores fue arrojado atrás y murió casi al instante. Ampuero corrió la misma suerte y el ex minero también. Los tres tenían mutilaciones. Los heridos fueron trasladados en radiotaxis a la Clínica Virgen de Copacabana Luego de esta explosión, apareció el ministro de Gobierno rumbo al Palacio Quemado, quien se negó a hacer declaraciones. Minutos después los periodistas fueron obligados a empellones  y con gases lacrimógenos a salir de la Plaza Murillo.
El desalojo luego se justificó porque la policía tuvo que provocar una segunda detonación a las 16:03, en la calle Comercio frente a las puertas del edifico anexo.
Se trataba de la dinamita que el ex minero llevaba en su espalda y los cinco kilos de explosivos equivalentes a 25 cartuchos en su maletín no habían explotado.
De esa manera  se forzó la explosión, cuya honda de expansión destrozó algunos vidrios de las ventanas del Frontis de los palacios de Gobierno y Legislativo. Una nube envolvió a la calle Comercio.
El coronel Saa no estaba de servicio, estaba de civil, según fuentes extraoficiales
La Iglesia pide a los Poderes gubernamentales realizar los máximos esfuerzos para atender las demandas sociales y evitar la reproducción de hechos como la inmolación del ex minero Eustaquio Picachuri, según indicó el Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), monseñor Jesús Juárez.

DOS VERSIONES SOBRE EL BOMBAZO

Eustaquio Picachuri fue minero de La Salvadora, en Siglo XX (Potosí) y relocalizado en 1985 por el gobierno de Víctor Paz Estenssoro. Su situación empeoró con el cambio del sistema de pensiones, pues ya no pudo alcanzar la jubilación.

VERSIÓN OFICIAL
- Eustaquio Picachuri ingresó al Congreso al promediar las 12:30, fue sometido al control habitual. En ese momento advitirió que tenía dinamita.
- En el vestíbulo de la entrada lateral del Palacio Legislativo se encontraba Picachuri sentado en una silla y sosteniendo en su mano derecha un conmutador que, según sus insinuaciones, era el gatillo para detonar una importante carga de dinamita.
- Rodeándolo y en las inmediaciones del señor Picachuri se encontraban miembros de la Policía y el cuerpo de bomberos, se hallaba además un funcionario de COMIBOL.
- Aproximadamente a las 13:00 llegó al el viceministro de Pensiones y Seguros, Ramiro Salinas. Media hora después llegaría al Parlamento el Director de Pensiones, Federico Escóbar.
- La respuesta de ambas autoridades a cada una de las demandas de Eustaquio Picachuri fue "no es posible".
- El gobierno no dio la versión de cómo se suscitó la explosión.

VERSIÓN EXTRAOFICIAL
- Los policías intentaron persuadir a Picachuri.
- Llegaron tres viceministros pero no lograron resolver las exigencia del minero.
- Intervino el coronel Rolando Viscarra (Comandante de Bomberos), tampoco pudo convencerlo de  que deje de lado la "carga" de dinamita.
- El minero tenía dos detonadores eléctricos en cada una de las manos y listos para activarlos.
- En un momento de descuido, el coronel Marbel Flores, comandante del Batallón Punas, encargado de la vigilancia del Congreso, intentó sorprender al suicida por la espalda; lo abrazó, y un segundo policía, Tito Amarrio (bombero) intentó arrebatarle los detonadores.
-Picachuri, por el forceo con los dos policías, apretó los dos detonadores e hizo que explotar  la carga de dinamita.
- Por efecto de la explosión, el coronel Flores fue arrojado atrás y murió casi en el instante. Amarrio corrió la misma suerte, pero la peor parte se la llevó el minero.