El Nuevo Herald
16 de septiembre de 2001

Solidaridad con reservas divide a Latinoamérica

Argentina y Paraguay han sido los únicos en evocar explícitamente la posibilidad de enviar tropas

 Agence France Presse
 MONTEVIDEO

 Los gobiernos latinoamericanos multiplican las expresiones de condena a los atentados terroristas contra Estados Unidos y algunos evalúan la posibilidad de enviar
 tropas para colaborar con una eventual ofensiva militar, medida a la que se oponen la mayoría de los habitantes de la región.

 Argentina y Paraguay fueron los únicos en evocar explícitamente el viernes la posibilidad de enviar tropas.

 Sin embargo, el presidente argentino, Fernando de la Rúa, aseguró que aún ``no está planteado'' que se envíen tropas para sumarse a una eventual represalia militar de Estados Unidos contra los responsables de los atentados del martes pasado en Nueva York y Washington.

 ``Todo el mundo está decidido a acabar con el flagelo que es el terrorismo. Lo que todavía no está determinado es cómo se accionará contra los responsables de los atentados'', dijo.

 El canciller brasileño, Celso Lafer, también evocó el TIAR como el ``marco jurídico'' que las Américas deben presentar ante los atentados.

 Según el TIAR ``un ataque armado contra un Estado americano será considerado como un ataque a todos los Estados americanos y en consecuencia, cada una de las partes contratantes se compromete a ayudar y participar en la respuesta, en ejercicio de la legítima defensa individual y colectiva'', y resalta que en caso de que la
"soberanía'' o ``independencia'' de un Estado sea dañada, los países del continente se reunirán para decidir qué medidas serán tomadas.

 Sin embargo, el ministro brasileño reiteró que Brasil no está contemplando el uso de su Ejército para ayudar a EU.

 Brasil desea que los 34 países del continente decidan en bloque su postura ante los ataques durante la reunión de emergencia del Consejo Permanente de la
 Organización de Estados Americanos (OEA) que tendrá lugar el miércoles en Washington, indicó Lafer.

 El Gobierno paraguayo se dijo el viernes dispuesto a estudiar una petición de envío de tropas.

 Chile también anunció su respaldo a acciones de represalia, aunque se abstuvo de precisar de qué manera y expresó resquemores de que se produzcan nuevas víctimas inocentes.

 El presidente colombiano, Andrés Pastrana, anunció el jueves que su país apoyará las acciones conducentes a erradicar el terrorismo en el mundo, sin especificar en
 qué forma.

 La eventualidad de alistarse en una campaña militar fue encarada con mayor frialdad en los demás países del área.

 México descartó la posibilidad y el presidente venezolano, Hugo Chávez, se mostró en contra de acciones que puedan desencadenar guerras que lleven ``a una situación de horror generalizado''.

 El mandatario uruguayo, Jorge Batlle, proclamó que los atentados no fueron ``un acto de guerra sino de terrorismo'' --contrariamente a las palabras de Bush-- y propuso un gran movimiento mundial a favor de la paz para evitar la multiplicación de la violencia.

 Mientras el Senado de Estados Unidos autorizó al presidente Bush a ``recurrir a la fuerza'' contra los terroristas responsables de los atentados, varios latinoamericanos miran con temor las consecuencias de una eventual represalia.

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